"La práctica médica no entraña solamente tejer, entretejer y tener activas las manos, sino que debe inspirarse en el alma, estar plena de conocimiento y tener como componente preciado la observación aguda y minuciosa; todo ello, junto con los conocimientos científicos exactos, son los requisitos para que la práctica médica sea eficiente."
Moisés ben Maimón (1135-1204)

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martes, 4 de agosto de 2009

Recibe el Premio Pfizer a la investigación clínica

La investigación denominada "Evaluación de la quimioresistencia inicial y recaídas tempranas en pacientes con linfomas agresivos asociada a células endoteliales progenitoras", de autoría del doctor Luis Mario Villela Martínez, profesor-investigador de la Cátedra de Hematología y Cáncer del Tecnológico de Monterrey, fue señalada como la mejor en el área clínica por el Instituto Científico Pfizer en su convocatoria 2009.

Al arrojar mayor conocimiento sobre el papel que juegan los genes en el tratamiento los tumores de los tejidos linfoides, la investigación resulta en un documento que ampliará las formas de tratar esta agresiva enfermedad.

El proyecto del investigador del Tecnológico de Monterrey participó en una convocatoria abierta a nivel nacional lanzada por el Instituto Científico Pfizer, organismo que tiene entre sus objetivos el fomentar el desarrollo de la investigación apoyando la realización de protocolos innovadores, capacitando para la investigación y divulgando la educación médica de calidad.

Participaron además del Tecnológico de Monterrey otras universidades del país como UANL, UASL, UNAM, UAM, así como instituciones de salud como IMSS, ISSSTE, Instituto Nacional de Ciencias Médicas de la Nutrición Salvador Zubirán, Instituto Nacional de Cancerología, Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias entre otras.

Tercera causa de mortalidad en México

Los linfomas ocupan el séptimo lugar del cáncer en general y el primer lugar del cáncer hematológico a nivel mundial. Existen muchos tipos de linfomas (más de 30) pero el más frecuente es el linfoma difuso de células grandes B o agresivo, llamado así por su comportamiento y forma de sus células; el tratamiento de este tipo de linfoma se lleva a cabo con quimioterapia y ocasionalmente es necesario acompañarlo con radioterapia.

En México, los tumores de los tejidos linfoides son la tercera causa de mortalidad entre los diferentes tipos de cáncer en hombres jóvenes y la cuarta en las mujer de poca edad. El Estado de Nuevo León ocupa el segundo lugar a nivel nacional de prevalencia de linfoma, solo atrás del Distrito Federal.

Adicionalmente, la población que resulta afectada por este padecimiento se encuentra en edad productiva (entre los 18 a 45 años) lo que incide en un mayor riesgo de las familias, sobre todo para los hijos de los enfermos en cuanto a su seguridad económica.

Por todo lo anterior es de vital importancia continuar el estudio de esta enfermedad y los factores que favorecen la elevada mortalidad en razón de intentar cambiar la historia natural de la enfermedad.

Aunque todos los linfomas tienen forma de curarse con quimioterapia, pero desafortunadamente y a pesar de ello, entre un 25 y 35 por ciento de los pacientes son resistentes al tratamiento inicial o recaen dentro del primer año posterior, derivando en que para él y su familia así como para las instituciones de salud sean muy caros estos tratamientos llamados "de rescate".

Identificar genes que obstruirían el éxito de la quimioterapia

El doctor Luis Mario Villela Martínez, profesor-investigador de la Cátedra de Hematología y Cáncer del Tecnológico de Monterrey publicó su trabajo en la revista americana CANCER en el 2001, donde señaló que uno de los factores más importantes para este grupo de pacientes es la respuesta al tratamiento.

Actualmente se tiene la sospecha de que los linfomas con un número elevado de unas células especiales llamadas endoteliales progenitoras, pueden ser resistentes al tratamiento de quimioterapia. Dichas células derivan de la médula ósea y tienen la función de crear vasos nuevos, a los que se llaman técnicamente neovasculares, y que se ha descubierto tienen la función de nutrir al linfoma para su crecimiento.

Así, el doctor Villela Martínez inició un proyecto de investigación en este campo utilizando técnicas de laboratorio como citometría de flujo, que es capaz de detectar poblaciones muy específicas de células en sangre periférica para evaluar el número de células endoteliales progenitoras de pacientes con linfoma y análisis de expresión génica para identificar genes implicados en la resistencia de quimioterapia.

En la investigación del doctor Villela colaboró Miguel Ángel Gutiérrez Monrreal, alumno de la Maestría en Biotecnología,

Se continúa avanzando hacia la meta de detectar blancos específicos para pacientes con resistencia a la quimioterapia o recaída temprana de pacientes con linfoma, y contribuir así con datos originales a la comunidad científica nacional e internacional y así ayudar a crear nuevas vías de tratamiento para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Fuente:ITESM

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