"La práctica médica no entraña solamente tejer, entretejer y tener activas las manos, sino que debe inspirarse en el alma, estar plena de conocimiento y tener como componente preciado la observación aguda y minuciosa; todo ello, junto con los conocimientos científicos exactos, son los requisitos para que la práctica médica sea eficiente."
Moisés ben Maimón (1135-1204)

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jueves, 1 de octubre de 2009

Combatir enfermedades autoinmunes desde los genes

El gen descubierto provoca que células madre sanguíneas de la médula ósea se conviertan en células NK ("natural killer"). Cuando éstas funcionan de forma correcta, son un tipo de glóbulo blanco que actúa en primera línea de defensa del organismo. Atacan enfermedades causadas por virus, bacterias o células tumorales. "Escanean" el organismo en busca de células dañadas o alteradas y las destruyen.

La comunidad científica espera que este hallazgo, publicado en "Nature Inmunology", conduzca a nuevas formas de mejorar la producción de estas células, tan importantes en la defensa inmunitaria y que se generan de forma continua durante toda la vida. Los investigadores también ven el descubrimiento como un camino viable para combatir el cáncer y ayudar al desarrollo de nuevos tratamientos para la diabetes de tipo 1 o la esclerosis múltiple. Estas enfermedades están causadas por un fallo del sistema inmunitario, que provoca que se vuelva en contra de los propios tejidos del organismo.

Promover las células NK

El gen en cuestión se llama E4bp4. En el trabajo, los científicos crearon ratones que carecían de él, pero tenían el resto de células de la sangre e inmunitarias intactas. Las conclusiones desvelaron que E4bp4 controla la producción de NK a partir de células madre sanguíneas en la médula ósea. La omisión de este gen, por tanto, inhibe la creación de células NK, utilizadas hoy en día de forma aislada para tratar a pacientes con cáncer.

El objetivo de los investigadores es desarrollar una terapia que promueva la producción de estas "unidades asesinas", si bien su efectividad es limitada ya que pueden variar de una persona a otra. Este problema de incompatibilidad podría solucionarse si se lograran más células madre de la propia sangre del paciente. Así producirían células NK y mejoraría la fuerza del organismo para combatir el cáncer sin tener que hacer frente a los problemas de incompatibilidad de donante.

Sistema autoinmunitario intacto

La mayoría de las deficiencias inmunitarias se producen por factores externos como la malnutrición o las escasas condiciones higiénicas en gran parte del mundo. Otras causas son el paso de los años, los medicamentos (como los corticoesteroides o los citostáticos, empleados contra el cáncer), la radioterapia o el estrés tras una intervención quirúrgica, según datos presentados en el II Congreso Europeo de Inmunología, celebrado en Berlín (Alemania).

La superficie del cuerpo es una barrera que frena a la mayoría de los patógenos. No obstante, el sistema inmunitario (glóbulos blancos, granulocitos, células NK o células dendríticas) realiza una búsqueda sistemática para identificar cuerpos extraños. Si los encuentra, reacciona con una inflamación: hinchazón, enrojecimiento, dolor o fiebre.

Sólo los patógenos más agresivos sobreviven a esa respuesta y obligan al organismo a poner en marcha un segundo plan de acción: el sistema inmunitario adaptativo (células T y B), un "apoyo" que elimina estos cuerpos y desarrolla una memoria para futuras protecciones.

Sin embargo, la respuesta del organismo no siempre funciona. Estas deficiencias autoinmunitarias innatas se dan en uno de cada 500 individuos. En el 65% de los casos, se deben a defectos en la formación de anticuerpos. Entre el 15% y el 20% sufren una combinación de varias alteraciones causadas por errores en el desarrollo y el funcionamiento de las células T. El resto están originadas por fallos infrecuentes de las células inmunitarias.

A pesar de ello, el sistema inmunitario es muy poderoso. Tanto, que se buscan terapias contra el cáncer que lo estimulen para que elimine el tumor y evite la recurrencia posterior. En el mismo congreso, investigadores del Trinity College Dublin (Irlanda) presentaron una de estas terapias biológicas. Su objetivo es activar células dendríticas del sistema inmune, que dirigen la activación de las células T encargadas de matar a las células cancerígenas.

Fuente:ConsumerErosky
Por:NURIA LLAVINA RUBIO

martes, 15 de septiembre de 2009

Gen clave en el ataque de enfermedades

Este gen provoca que las células madre en la sangre se conviertan en las llamadas células inmunes asesinas naturales o células NK (Natural Killers), que se encargan de atacar la enfermedad, ya sea virus, bacterias o células tumorales.

Se espera que el hallazgo, llevado a cabo por científicos del Colegio Imperial de Londres, la Universidad de Londres y el Instituto Nacional de Investigación Médica, conduzca a nuevas formas de mejorar la producción de estas importantes células.

Con esto, dice el estudio publicado en la revista Nature Inmunology, se podría potencialmente crear una nueva forma de combatir el cáncer y también ayudar al desarrollo de nuevos tratamientos para diabetes tipo 1 y esclerosis múltiple.

Todas estas enfermedades son causadas por un fallo del sistema inmune que provoca que éste se vuelva en contra de los propios tejidos del organismo.

Células vitales

Se sospechaba que células NK defectuosas podrían estar jugando un papel en ese proceso.

En la nueva investigación los científicos crearon ratones que carecían del gen maestro, llamado E4bp4, pero que tenían todas sus otras células de la sangre e inmunes intactas.
En teoría, este modelo animal debía ayudar a los científicos a resolver el misterio del papel que las células NK juegan en el sistema inmune y, específicamente, su papel en las enfermedades autoinmunes y quizá otros trastornos como la infertilidad femenina.

Las células NK que funcionan adecuadamente son un tipo de glóbulo blanco central en la primera línea de defensa del organismo, y capaz de matar rápidamente a las células tumorales, virus e infecciones bacterianas.

Funcionan "escaneando" al organismo en busca de células cancerosas o infectadas con virus o bacterias y matándolas.

Y son células que están continuamente generándose en el curso de la vida de la persona.

Los científicos descubrieron que el gen E4bp4 controla la producción de las células NK a partir de células madre sanguíneas en la médula ósea.

Nuevo fármaco

El objetivo ahora, dicen los investigadores, es desarrollar un tratamiento que promueva la producción de las células NK.

Actualmente, en ocasiones se utilizan células NK aisladas de sangre donada para tratar a pacientes con cáncer.

Pero la efectividad de las células donadas es limitada porque las células NK pueden ser ligeramente diferentes de una persona a otra.

"Si logramos que números más grandes de células madre de la propia sangre del paciente puedan ser forzadas a producir células NK, por medio de un tratamiento farmacológico, podríamos ser capaces de mejorar la fuerza del organismo para combatir el cáncer sin tener que tratar con los problemas de incompatibilidad de donante", dice el doctor Hugh Brady, quien dirigió la investigación.

"Desde que fueron descubiertas en los 1970 algunos científicos han sospechado que estas células NK, vitales para el combate de enfermedades, podrían ser ellas mismas responsables de varios trastornos médicos cuando son defectuosas", expresa el científico.

"Ahora, finalmente, con nuestro descubrimiento del gen maestro de la célula NK y la subsecuente creación de nuestro modelo de ratones podremos ser capaces de saber si la progresión de estas enfermedades queda obstaculizada o no con el retiro de las células NK de la ecuación".

"Esto resolverá el largo debate de si las células NK son siempre las 'buenas' o, si en ciertas circunstancias causan más daños que beneficios", agrega el investigador.

Fuente:BBC